Las pensiones no son un problema, son una necesidad

La decisión política tomada en el 2013 por el Gobierno del PP rompió el marco de acuerdos  adoptado desde 1995, tras el Pacto de Toledo.

Una decisión política que ignora la cohesión  social y el bienestar de las personas, poniendo en serio riesgo la existencia de pensiones con un nivel suficiente.

No se puede decir ahora a unos trabajadores y trabajadoras que han estado cotizando y generando superávit en las cuentas de la Seguridad Social que no hay dinero para todos. No se puede decir a una generación de trabajadores y trabajadoras que aporten, pero que no recibirán pensiones comparables a las que contribuyen a financiar, viendo cómo su pensión, construida con su contribución a lo largo de los años, pierde esa relación al no revalorizarse adecuadamente.

El mercado de trabajo puede y debe aportar más recursos procedentes de cotizaciones, mejorando el empleo, los salarios, la aportación de los salarios más altos y la cotización por sus ingresos reales de los colectivos en los que aún no se  produce (mejorando también sus prestaciones); los Presupuestos Generales del Estado deben incrementar también sus aportaciones ya en los próximos años y durante el periodo de tiempo necesario.

Es una decisión política que afecta al mercado de trabajo y a la política fiscal, al igual que lo ha sido financiar en el pasado otras necesidades básicas con cotizaciones o destinar el superávit que tenía la Seguridad Social a subvencionar a empresas mediante rebajas indiscriminadas en cotizaciones y tarifas planas, sin impacto positivo en el empleo.

Nuestros mayores deben tener asegurada la pensión y cumplirse con ello el pacto intergeneracional que sustenta un sistema de pensiones como el nuestro, que constituye un verdadero contrato social al que han estado contribuyendo con su trabajo y sus cotizaciones.

Es necesario y urgente crear empleo de mejor calidad, que produzca mayores cotizaciones.

Pero además, hay múltiples medidas propuestas por UGT que han sido aceptadas ya por una buena parte de los grupos políticos, que permiten mejorar sustancialmente los ingresos procedentes de las cotizaciones empresariales y de las personas que están trabajando.

Esta situación se ha visto agravada por las reformas laborales aprobadas en los últimos años, que desequilibran la capacidad de negociación colectiva en beneficio de las empresas y condenan a cada vez más trabajadores y trabajadoras a unas condiciones de pobreza.

Nuestros jóvenes no son responsables de que se les explote o se les ignore. Tampoco es una opción trasladar a los trabajadores y trabajadoras individualmente la responsabilidad de dedicar parte de sus ingresos a sistemas privados de pensiones que ni tienen alcance general, ni pueden sustituir al sistema público de pensiones, incrementando la desigualdad.

Por todo ello, frente a unas pensiones que no mantienen su poder de compra y que, si no se corrige la reforma de 2013, caerán con fuerza, frente al aumento de las desigualdades y frente al empobrecimiento durante la enfermedad o la vejez:

INICIAMOS UNA MOVILIZACIÓN

EN DEFENSA DE LAS PENSIONES:

POR LA COHESIÓN SOCIAL Y LA PARTICIPACIÓN

ACTIVA DE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS EN LA DEFINICIÓN, REFUERZO Y GARANTÍA DEL SISTEMA DE PENSIONES

La política y las campañas contra las pensiones tendrán enfrente a las organizaciones sindicales y debe tener al conjunto de la sociedad apoyando nuestra lucha:

¡¡APOYA LAS MOVILIZACIONES SINDICALES EN DEFENSA DE LAS PENSIONES PÚBLICAS!!

RUTAS DE LAS MARCHAS